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Tres proyectos innovadores del IBVF (CSIC-US) en investigación aplicada y desarrollo experimental serán financiados por la Junta de Andalucía

El pasado 7 de septiembre de 2025, la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación de la Junta de Andalucía publicó la resolución provisional de la Convocatoria 2024 de ayudas a proyectos de investigación aplicada y desarrollo experimental, dotada con 25 M€ y cofinanciada hasta en un 85% por el Programa FEDER de Andalucía 2021-2027. La convocatoria ha despertado un gran interés, con 1378 solicitudes presentadas y 209 proyectos aprobados. Entre ellos, se encuentran tres proyectos presentados por investigadores del Instituto de Bioquímica Vegetal y Fotosíntesis (IBVF-CSIC-US), que contarán una financiación que supera el medio millón de euros para abordar retos clave vinculados al cambio climático y la sostenibilidad.

En esta línea, el proyecto ALGACLEAN, liderado por la investigadora Mª Esther Pérez Pérez y el investigador José Luis Crespo González, estudiará el potencial de las microalgas, incluyendo microalgas extremófilas, para captar CO2 y depurar aguas residuales. Con este enfoque centrado en la biorremediación de aguas residuales, la iniciativa pretende combatir algunos de los principales efectos ocasionados por el cambio climático en regiones como Andalucía.

Precisamente, alineado con los desafíos emergentes en seguridad alimentaria agravados por el cambio climático, el proyecto SGRANO, coordinado por el investigador Emilio Gutiérrez Beltrán, explorará el uso de los gránulos de estrés, condensados citoplasmáticos formados por ARN y proteínas, como una nueva diana biotecnológica para favorecer la transición hacia una industria agroalimentaria más sostenible.

Desde otra perspectiva, el proyecto SULFTOM, liderado por la investigadora Ángeles Aroca Aguilar, se centrará en la problemática vinculada a la pérdida de la calidad nutricional del tomate como consecuencia del incremento en la concentración de CO2 atmosférico y del cambio climático. En concreto, la investigación evaluará el uso de H2S, así como el aprovechamiento de subproductos de azufre de la industria petroquímica como fertilizantes más sostenibles que fortalezcan el cultivo y la calidad nutricional del tomate.

Con la ejecución de estas iniciativas, el IBVF refuerza su compromiso con la excelencia científica y con la generación de conocimiento aplicado que contribuya a dar respuesta a los desafíos globales en materia de sostenibilidad, seguridad alimentaria y adaptación al cambio climático.

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